La noticia más extraña que he oído últimamente es la presunta relación romántica que han iniciado estos dos:
Lo que me ha llevado a reflexionar sobre lo absurdo de algunos emparejamientos entre personajes de los que se asoman de vez en cuando por la actualidad, como por ejemplo:
Nicolas Sarkozy y Carla Bruni
Martin Scorsese e Isabella Rossellini
Sara Montiel y Anthony Mann (que se casaron dos veces, una de ellas in articulo mortis)
Rictor y Estrella Rota (retratados aquí con mucha gente en medio, pero la química entre ellos es evidente)
Paco Pil y Whigfield
Cayetana Guillén Cuervo y José María Aznar (creo que me he equivocado de foto)
María Escario y María Teresa Fernández de la Vega (yo me lo creí)
Frank Sinatra y Mia Farrow
Michael Jackson Y Lisa Marie Presley
Cristina Narbona Y Josep Borrell.
Diane Keaton y Keanu Reeves
Juan José Millás y Boris Izaguirre (José Manuel Lara hizo de casamentero)
Propongo ahora que cada uno indique otras parejas que le resulten estrambóticas, bizarras, absurdas o, simplemente, extrañas. Para que se inspiren dejo este sitio en el que se sugieren unas cuantas.
Para mí, Karl Lagerfeld era uno de esos personajes difusos que uno no sabe bien quienes son, tiene una ligera idea, le suenan cuando salen por la tele, como la gente que te encuentras todos los días en el mismo trayecto de metro o autobús y a los que conoces de vista pero no sabes nada de ellos, únicamente que deben trabajar o vivir en el mismo lugar en el que lo haces tú, porque se bajan en tu parada. Yo sabía que Karl Lagerfeld era un diseñador alemán de haute couture y que se vestía muy hortera. Su atuendo era una mezcla entre el Vizconde de Valmont en 'Las amistades peligrosas' y Fred Astaire en 'Sombrero de copa'. Ah, y que siempre llevaba gafas de sol, como Jack Nicholson y Martirio. Pero hace un par de años llamó mi atención al salir en los papeles debido a la línea de ropa que había diseñado para la cadena de tiendas francesa H&M. No es que yo esté a la última en moda (de hecho, hasta hace poco, pensaba que H&M quería decir "hombre y mujer"), pero como Anita es fan fatal de Hennes y Mauritz he estado allí más de una vez y más de dos. Al principio no entendía por qué tanto revuelo con aquella ropa, que se agotó a los dos días de ponerse a la venta, pero Anita me explicó que Karl Lagerfeld normalmente diseñaba para Chanel. Vamos, que es como si Millás se pone a escribir los guiones de 'Bea la Fea' o Faulkner, los de los X-Men. Me llamó la atención el hecho de que Mr. Lagerfeld se enfadase con H&M porque habían fabricado la ropa hasta la talla 46. Él decía que jamás volvería a diseñar nada para más de una 40. O sea que Karl, además de un hortera, también era un poco gilipollas. Entonces leí en un blog que ya he dejado de leer hace tiempo una de esas sentencias que nos hacen reafirmarnos en una idea recién adquirida:
"Who are your favourite writers? In what language? I like poets best, E. Dickinson (English), R. M. Rilke (German), Mallarmé (French), Leopardi (Italian). I speak no other languages and I don't believe in translated poetry..."
Confirmado: Karl Lagerfeld es un gilipollas. Pero en los últimos tiempos se ha operado un cambio en mí con respecto a su persona. De pronto, me cae hasta simpático. ¿Quién tiene la culpa? 'La hora chanante', por supuesto.
No me resisto a volver a colgarlo.
"Todo lo que lleve Karl Lagerfeld os va a costar buenas perras". Mira por donde, Karl Lagerfeld es un tipo enrollado. El pobre estaba traumatizado por su sobrepeso (perdió 36 kilos en un año) y por eso le horripilan las tallas grandes. El único defecto que se le puede achacar es que tiene el muelle flojo. Si uno tiene ojos y oídos, es normal que se encuentre a este sujeto esporádicamente en los medios, porque siempre se saca algo de la manga para volver al primer plano de la actualidad. Bueno, tampoco es que llegue a los extremos de Tamara-Yurena, que dice que Jesucristo Nuestro Señor se le apareció en toda su gloria, pero ya me entendéis. Hace unos meses me encontré con una crítica del primer disco de Karl¡ Oh, no penséis mal, Mr. Lagerfeld no canta ni mucho menos, pero dentro de una serie de especiales que publica la revista Vogue, en los que diseñadores de renombre eligen sus canciones favoritas, se ha publicado 'Karl Lagerfeld: Les Musiques Que J’aime', en el que este tipo tan modernuqui mezcla su devoción por Stravinsky con artistas a la última, como las Pipettes, Davendra Banhart o Super Furry Animals. No tiene mal gusto el hombre, pero no me lo imagino en un garito de moda retorciéndose al ritmo de LCD Soundsystem. Me pega más en su casita dormitando tras sus gafas de sol mientras escucha añejos discos de jazz. Pero lo último y más impactante que he sabido de Karl es... Estamos de enhorabuena. La librería especializada en comics con más solera de la capital de España cumple 25 añitos. Se trata de Madrid Comics, situada en la calle Silva 17. Pues el otro día estaba yo leyendo un artículo sobre tan magno acontecimiento, en el que el dueño enumeraba los clientes famosos del establecimiento y entre ellos estaba... No, no es Tamara ni tampoco Jesucristo... Efectivamente, es ¡¡¡Karl Lagerfeld!!! "Siempre que viene a Madrid se pasa a comprar libros". Mira que si un día me voy a comprar el último número de Factor-X y me lo encuentro allí es que me da un pasmo. ¿Qué pensará de mi jersey de rallas adquirido (sic) en H&M y de mis vaqueros rotos? ¿Me escupirá a la cara si le pido un autógrafo? ¿No habrá confundido el dueño de Madrid Comics a algún gracioso convenientemente caracterizado del diseñador con el propio Karl? Mira que por aquí se pasa mucho friki disfrazado... Conclusión: para mí, Karl Lagerfeld ya no es un personaje difuso, ya no es un desconocido y espero que para vosotros tampoco. Citando a mi mi compañero vienés, El callejón de los gatos te enseña, El callejón de los gatos entretiene.
Parece ser que a Tyra Banks, con un show a lo Oprah, pero más bien al estilo del Diario de Patricia, la pillaron en vacaciones con la ojera puesta y las grasas también. Sacaron unas cuantas fotillos de ella en la revistas con titulares como "Tyra pork chop" (Tyra chuleta de cerdo) y lindezas similares. Entonces la colega, como no tenía cómo rellenar ese día su show dijo pues allá que me calzo el mismo bañador con el que me hicieron las fotos y demuestro a todo el mundo que estoy super buena. Más o menos en el video lo que viene a decir es que la gente está acostumbrada a verla en plan tía buenorra y metiendo tripa pero que en fin, que es humana y que aunque tenga la chicha que tenga que está como un queso... Además a todos los que se meten con ella les dice (frase que creo que voy a utilizar día sí y día también): "besad mi culo gordo". La verdad es que Lluvia tiene razón y los aplausos enfervorizados del final son como para empezar a agredirles a todos pero en fin. Ahí va el video...