viernes, 9 de febrero de 2007

Fanny Ardant et moi

Quizá Truffaut murió demasiado joven, no lo sé. Hay quien dice que sus últimas películas son de la clase de las que criticó con saña en sus años mozos, que se apartó de la senda iconoclasta trazada por la nouvelle vague y se plegó a un cine tan convencional como el que detestaba. Pero incluso los detractores de este segmento de su obra parecen apreciar su último trabajo, 'Vivamente el domingo', otra de esas historias en las que mezcla varios géneros, en la línea de 'Tirez sur le pianiste', su segundo film.
La idea para esta historia surgió durante el rodaje de su anterior película, 'La mujer de al lado', que protagonizaban su esposa, Fanny Ardant, y el gran Depardieu.

Vivement dimanche 3

La idea se me ocurrió mientras veía las primeras pruebas de 'La mujer de al lado'. Estábamos viendo una escena nocturna en la que Fanny caminaba cerca de la casa con un impermeable. Alguien dijo: "Me recuerda a una película de intriga". Y, en efecto, Fanny Ardant parecía la heroína de una película de intriga.

Vivement dimanche 2

Cuando vemos 'Vivamente el domingo' creemos encontrarnos frente a un homenaje al cine negro norteamericano: películas como 'El sueño eterno', 'La mujer del cuadro', 'Forajidos' o 'Perdición' son claras referencias, sobre todo a nivel estético. La magnífica fotografía de Néstor Almendros es un gran aliado para atrapar esa clásica atmósfera, sin duda. Pero Truffaut no se limita a tomar prestados los tópicos y trasladarlos a Francia. Prefiere jugar con ellos y mezclarlos con los de otros géneros, como la comedia slapstick o el drama romántico, obteniendo un film diferente y, a ratos, maravilloso, sobre todo por conseguir encajar un montón de escenas que no tienen nada que ver con la trama principal, como la del ensayo teatral o la entrevista a la candidata a secretaria.
Quizá el resultado es un tanto deslavazado, pero funciona a la perfección como cinta de misterio, no sólo por la habilidad de Truffaut como artífice del puzzle, sino por el talento de la protagonista absoluta de la función, que con una versatilidad envidiable, cohesiona todas las piezas: Fanny Ardant.
Ya sé, ya sé que mi debilidad por las actrices francesas es demasiado acusada, pero es que me obsesionan, soy de obsesiones, como Palomares. Las intérpretes galas parecen tener algo inefable que las diferencia de las de cualquier otra nacionalidad. Fanny Ardant, además de un talento deslumbrante, hace gala aquí de una belleza casi imposible, como de escultura clásica. Deberían haberla criogenizado y colocado en el museo del Louvre para deleite de las generaciones venideras.
Lamentablemente, Truffaut murió después de acabar esta película y dejó unas cuantas sin realizar (el resto de directores surgidos de la nouvelle vague (Godard, Varda, Rohmer, Chabrol) siguen trabajando a día de hoy con asiduidad) y una viuda joven y bella que continuaría su carrera cinematográfica sin aquel que le había dado su primer impulso. Truffaut (que creía que las mujeres tenían algo mágico, como el asesino del film) también se sintió impresionado de primeras por la Ardant:

Enseguida reconocí y aprecié en Fanny Ardant las cualidades que yo busco normalmente en los protagonistas de mis películas: vitalidad, valentía, entusiasmo, humor, intensidad y, al mismo tiempo, el gusto por lo secreto, un aspecto arisco, una pizca de salvajismo y, por encima de todo, algo vibrante.

Pero, ¿qué es ese algo vibrante? ¿Es simplemente el hecho de que la contemplemos en una pantalla de cine? Quizá si nos la encontrásemos por la calle, no nos llamaría la atención más que cualquier otra mujer hermosa que se cruzase en nuestro camino. O sí. Truffaut era un ligón y, si el decía que tenía algo especial, debía ser cierto.

Fanny Ardant

No sé, no me parece tan fácil como predica Vincent Delerm (al que le he tomado prestado el título del post) que Fanny Ardant y yo paseásemos cogidos de la mano, ella fuese a conocer a mis padres y escuchásemos juntos canto gregoriano. Ni en sus años mozos. Pero por imaginar...

jueves, 8 de febrero de 2007

Quedada interbloguera

Porque lo habéis pedido... bueno, nadie lo ha pedido, pero cómo no íbamos a hablar de la tan esperada quedada interbloguera. No dominaremos el mundo, pero nos pusimos ciegos.
No había orden del día, por lo que todo se sucedió sin orden ni concierto:

- Nos decidimos rapidísimo por los manjares a degustar, algo que podría parecer difícil entre pseudodesconocidos. menos mal que todos tenemos un carácter afable.

- Txiqui Palomares nos regaló 'El cornezuelo de cola azul' a todos los asistentes, uno para mí y otro para Anita, por si nos divorciamos. El pobre estaba bastante pachucho, pero llevaba un jersey naranja.

- Lluvia Pérez se olvidó su ejemplar de 'Me llaman Fuco Lois' en K pero se acordó del cordero para el sacrificio. Como todos esperábamos, Lluvia resultó ser fascinante, además de residir en K, ha estado en F y en Z. Casi nada. Las fotos son obra suya (bueno, el montaje de la segunda es mío, se nota que el diseño gráfico no es mi fuerte).

Borregos

- Cayetana Altovoltaje (que no sale en la foto, pero ya sabemos todos la pinta que tiene) nos reveló su plan para introducir electroduendes en las pelis de Garci y como rechazó convertirse en una estrella de la televisión porque lo considera un trabajo demasiado superficial.

- Anita nos dió una magistral clase de artes marciales. Si es que ya le salió en el myheritage que se parecía a Kelly Hu, una chica que, además de estar muy buena, reparte sin parar galletas maría.

- Yo, según mi costumbre, no hice ni dije nada interesante.

- Acabada la cena, nos dirijimos al Yurena´s bar, aunque perdimos a Palomares por el camino. Anita le preguntó a un desconocido cual era su ubicación, porque no se fiaba de mi sentido de la orientación. Mujer de poca fe. En la puerta, nos avisaron ya de que Yurena no estaba allí, pero entramos igual.

- Y allí conocimos a la sin par Curiosa, que se presentó en Malasaña aún a riesgo de su integridad física.

Luisru, Anita B y Curiosa

Por supuesto, repetiremos, aunque la próxima vez en K y contando de antemano con la asistencia de pesos pesados de la blogosfera como Rosa Belmonte o Nacho Escolar, que seguro se están muriendo de envidia por no haber acudido a la primera edición de tan magno evento.

lunes, 5 de febrero de 2007

Shulkie´s got a brand new job

Solucionados nuestros problemas técnicos, regresamos con la programación habitual.

Será que me hago mayor y conservador pero cada vez me cuesta más empezar una nueva colección de cómics. Me cuesta empezar a leerla y mucho más a comprarla. Con lo caro que está el papel, sobre todo el de los tebeos. Además, uno está ya muy achacoso para leer de pie en el Vips o similares. Así que últimamente me limito a mis sempiternos mutantes y poco más. Lo cual no quiere decir que algunas veces no lea e incluso compre alguna que otra colección nueva.

Con Hulka no he podido resistirme. Es uno de esos personajes a los que uno le coge cariño en seguida. La primera vez que me crucé con ella fue en un número de los 4 Fantásticos de John Byrne (aunque conservo un vago recuerdo de leer su origen, publicado de complemento en vete a saber donde). Por los 4 Fantásticos han pasado muchos héroes que han tratado de hacernos olvidar a los originales. Todos tienen algo en común: ninguno lo ha conseguido, por muchas vueltas que se le de a la formación siempre acaban regresando Reed, Sue, Ben y Johny. ¿Todos? Bueno, Hulka nos hizo olvidar a adorable La Cosa al menos por un rato. Y es que, ¿quien no se enamoraría de una mujer de dos metros, verde, inteligente, sofisticada, divertida, sexy y con título universitario?

Justice is green

Para quien no lo sepa, Hulka nació como la contrapartida femenina de el Increíble Hulk, conocido por aquel entonces como La Masa. Shulkie resultó ser la prima de Bruce Banner, el científico que se transforma en un monstruo verde por culpa de la radiación gamma. Una transfusión de sangre de su peculiar pariente hace que a ella le pase lo mismo. Pero mientras Hulk no puede controlarse cuando se vuelve verde y se dedica a destrozarlo todo, Hulka conserva su personalidad: la de la tímida Jennifer Walters, una joven pero ilustre abogada. Claro que volverte verde e ir paseando por ahí con la ropa hecha jirones hace maravillas para que te olvides de tus complejos.
Cuando John Byrne dejó los 4F en manos menos capaces se llevó consigo a Hulka y le otorgó una colección en la que el humor predominaba sobre la acción y los lloriqueos de las colecciones "serias". Hulka no era como Jen, era chistosa y juerguista y disfrutaba mucho más pegando a los malos que llevándolos a los tribunales.

She Hulk

Este San Benito acompaña siempre al personaje, al que se usa para quitarle hierro al asunto ese de salvar el universo en el que siempre están metidos los superhéroes. Esta nueva etapa no es una excepción.
Pero el guionista que se encarga de esta nueva serie es un tipo más inteligente que la media. Se llama Dan Slott y ha conseguido una mezcla perfecta entre los dos aspectos del personaje. A la chica a veces se le olvida que sigue siendo Jennifer Walters y se dedica a la vida loca como Hulka: vive en la mansión de Los vengadores a cuerpo de rey, se acuesta con modelos, se aprovecha de su fama (no es fácil pasar desapercibido cuando mides dos metros y eres verde), etc. Pero un famoso bufete de abogados (especializado en derecho sobrehumano, todo hay que decirlo) decide contratar a Jennifer, NO a Hulka. Encima, Los Vengadores, hartos de sus fiestas, la echan de la mansión y su último ligue, un famoso modelo de ropa interior, la abandona porque la considera demasiado superficial.

Shulkie´s got a brand new job

Con este punto de partida es imposible no leer el segundo número. ¿Cómo llevará Shulkie lo de ser la pringada de Walters de nuevo? Pero además del trascendental existencialismo, hay tiempo para la acción, porque en un despacho de abogados especializado en derecho sobrehumano muchos casos normales no hay, no. Que si un superhombre quiere demandar a la empresa que le dio sus poderes, que si presentar como testigo a un fantasma, que si defender a Spiderman de las calumnias de J. Jonah Jameson.
En definitiva, un auténtico placer, un tebeo brillante y sin demasiadas pretensiones con millones de referencias a los clásicos (en la oficina de Shulkie tienen una biblioteca de cómics Marvel que usan como referencias en los juicios)que alterna con acierto humor, aventuras y romance (todo el mundo ama a Hulka e incluso alguno hay que ama a su alter-ego humano) y, sobre todo, que promete. Vamos, que merece la pena gastarse las perras.
Además, el primer tomo publicado en nuestro país (titulado 'Mujer verde soltera busca') contiene el mejor diálogo que he leído en un comic de superhéroes desde aquel impagable Excalibur 47.

Abogado Pugliese: Bien, Spidey, viendo todos esos ataques a su persona, debo preguntar... ¿Por qué piensa que Jameson la tiene tomada con usted?
Spiderman: Al principio, no lo entendía. Pero con los años y después de mucho pensar, creo haberlo descubierto.
El verdadero motivo por el que me odia... Es porque soy negro.
J. Jonah Jameson: N-n-no lo sabía... Vamos... No tengo nada contra... Yo nunca habría... Algunos de mis mejores amigos son... Un... Oh...
Spiderman: Era broma. Lo siento (risas).
Juez: ¡Orden! ¡Orden en la sala!
Abogado Pugliese: No tengo más preguntas, señoría.