jueves, 27 de abril de 2006

Usos amorosos del mutante llamado Kaos

Siempre he relacionado a Alex Summers con la pulsión sexual. No sé que pensaría Mr. Freud de este extraño emparejamiento, pero es que mi mente calenturienta se calienta a veces más de lo normal. De nombre clave Kaos (Havok en el original), es un miembro de la Increíble Patrulla X, hermano pequeño de Cíclope, conocido en el mundo entero por haber salido en adaptación cinematográfica, eso si, mucho menos que Lobezno por ser más rancio y más tonto.
Su poder consiste en absorber energía estelar que más tarde su cuerpo metaboliza y expulsa en forma de rayos. En su primera aparición, a pesar de ser un jovencito muy responsable, como buen adolescente, sus hormonas estaban disparadas y sus rayos descontrolados, ya que a esa edad nadie puede contener sus impulsos. Para remediar el problema se agenció un traje en el que unos círculos concéntricos indicaban sus "niveles de energía", que se alteraban cuando se excitaba (ejem) o cuando acumulaba mucha energía estelar y entonces tenía que soltar algún rallito por cojones (!ejem¡). Hay una escena muy indicativa: el pequeño de los Summers, retirado de la vida superheroica para vivir con Lorna Dane, la también antigua superheroína conocida como Polaris, comienza a padecer extrañas pesadillas que le incitan a volver a su viejo grupo, culminando en una "polución nocturna" en la que debe soltar un enorme rayo si no quiere hacer explotar la casa. Cuando regresa a la acción, cada batalla se convierte en un encuentro sexual en el que emplear su contenida potencia. Esta situación es más explicita aun cuando su novia se hace mala tras haber sido poseída por una tipa incorpórea llamada Malicia, abandona sus modales pacatos y se convierte en una chica sexualmente agresiva que va por ahí provocando al muchacho, que ya tiene suficiente con lo suya. En cada encuentro de ambos saltan chispas, aunque Alex debe reconocer que cada vez disfruta más usando sus poderes. Pero, después de varios escarceos que crecen exponencialmente en intensidad, Kaos se marcha del país y deja a su partenaire compuesta y sin posibilidad de bronca y posterior reconciliación. En el desolado desierto australiano, Kaos se desfoga con la mujer de su hermano, pero no a base de rayos precisamente, mientras a Polaris se le va acabando la maldad y desea volver a ser la sosa de antaño.
Tras múltiples y complicadas aventuras (Kaos se pasa a los malos, Lorna retorna a los buenos), Alex se hace con el control de sus poderes y todo se vuelve más aburrido. Se olvida el traje de círculos concéntricos y vuelve con su primer amor; ha alcanzado la edad adulta y controla perfectamente sus bajos instintos. Pero su vida sexual seguro que es mucho más aburrida.

5 parlamentarios:

Androide Paranoide dijo...

Excelente interpretación. Su vida sexual no es lo único que se ha vuelto aburrida. El personaje mismo ya resulta hasta más sosainas que su hermano. No levanta cabeza (dejando a un lado la metáfora sexual del post) desde los días de Factor-X. Ahh... qué tiempos.

Androide Paranoide dijo...

Excelente interpretación. Su vida sexual no es lo único que se ha vuelto aburrido. El personaje mismo ha llegado a ser más sosainas que su hermano. No levanta cabeza (dejando a un lado la metáfora sexual del post) desde los días de Factor-X. Ahh... qué tiempos.

Androide Paranoide dijo...

Sorry por el eco. Pensé que el primero no se publicó.

Luisru dijo...

Hombre, Androide¡¡Ya pensaba que te habías ido de viaje a Australia tu también¡Me alegro de tu vuelta.

IvánN Díaz dijo...

no sé yo si será aburrida sexual... pero últimamente se lo ha hecho con Elektra y Madelyne Pryor (con ambas en una realidad alternativa) y, de vuelta, con Polaris y la enfermera ninfómana Annie ("Cariño, vamos a hacerlo entre los matorrales del patio de la Escuela Xavier"). El número de su no-boda con Polaris me parece los más GENIAL que se ha escrito nunca del personaje XDDDD

Muy buena interpretación de sus poderes... XD