sábado, 6 de enero de 2007

¿Eclipse? ¿Qué eclipse?


En la homónima película de Antonioni no aparece ningún eclipse, por eso las imágenes que acompañan este texto sobre 'El Eclipse' pertenecen a 'La noche'.

Hemos hablado hace poco de cineastas viejunos que más o menos continúan en activo. Podemos incluir en esta categoría a Michelangelo Antonioni, autor de títulos como 'Blow-Up', 'La Noche' o 'El eclipse'. Estas son las únicas películas que he visto del director italiano, la verdad, lo cual no sé si basta para pretender conocer su obra. Pero también son muchas más pelis de Antonioni de las que la mayoría de la humanidad llegará a ver nunca, y eso me consuela en cierto modo.
Mi profesor de Historia del cine, que en paz descanse, solía explicar la diferencia entre las películas para pasar el rato (la gran mayoría) y el resto (las menos).
Decía que aquellas que no son un mero entretenimiento no pueden ser despachadas tras un visionado: han de analizarse detenidamente a fin de aprehender las reflexiones que se esconden tras sus imágenes. El Sr. Lara ponía como ejemplo 'Eyes wide shut', que se estrenaba en aquellos días. Muchos la vimos y nos pareció un bodrio, pero él sostenía que aquella sucesión de escenas subiditas de tono contenía una reflexión sobre las relaciones entre la libido y la muerte (eso sí, a Tom Cruise lo puso verde). Desde entonces supimos que en el cine se producía la misma dicotomía que en el resto de las artes (la discusión de si el cine es un arte o no lo dejaremos para otra día). Isabel Veloso lo explica mucho mejor de lo que podría hacerlo yo en el número 37 de Espéculo, en un artículo titulado 'Creador y creación en la Francia del siglo XIX':

Sobre la base de estos pasos románticos, el arte finisecular de Baudelaire a Mallarmé, de Fauré a Debussy, de Odilon Redon a Gauguin se vio capaz de trascender el servilismo artístico para evocar otra realidad diferente que el espectador debía reconstruir activamente. Y el término “evocar” no es baladí porque, a partir de entonces, el arte busca su libertad en el progresivo alejamiento de la evidencia para adentrarse en la sugerencia, en la sutileza que invita a descubrir lo que se oculta tras la realidad sensible, ya sea el “supernaturalismo” o la Idea.

Este cine con pretensiones se ha identificado generalmente con el cine de autor que pregonaron los críticos de 'Cahiers du cinema' a finales de los 50, aunque después se ha demostrado que hay cineastas dedicados al cine de entretenimiento reconocidos como artistas y directores de culto cuyas obras eran más simples que un capítulo de 'Los Fruitis'.
Antonioni se incluye en la lista de los autores, en esa categoría extremista en la que se incluyen los creadores que no suelen causar indiferencia, como Fassbinder o Lars Von Trier: o lo adoras o lo detestas.
Otro de mis maestros, que enseñaba Cine europeo contemporáneo (unas clases absurdas en las que pasaba de Fellini a Ridley Scott), lo emparentaba con David Lynch por sus densos silencios y sus secuencias surrealistas, que alcanzan su cenit en Blow-Up (el fotógrafo en el concierto de los Yarbirds o el partido de tenis entre mimos).



Calificado como el cineasta de la incomunicación y la soledad, sus películas son lo opuesto a entretenidas (¿aburridas?). No sé si son buenas o me fascinan porque no las entiendo del todo. Quizá son pretenciosas y vacuas, pero son de esas que parecen removerme algo por dentro.
'El eclipse' se asemeja a 'La noche' en el tema y en la atmosfera. En ambas se propone un triángulo amoroso, en ambas se observan dos partes diferenciadas (una más enigmática que la otra), en ambas se utiliza el espacio de manera dramática. Pero 'El eclipse' es todavía más inefable que 'La noche'. Su argumento es sencillo: la protagonista, Vittoria, es una hermosa políglota (trabaja traduciendo textos del español y el alemán y se defiende en inglés) que abandona a su novio (encarnado por un Paco Rabal disfrazado de Marcelo Mastroianni) y se embarca en un extraño romance con un joven corredor de bolsa. Alain Delon, en este último papel, y Monica Vitti, son tan excesivamente guapos que dan asco, pero reflejan muy bien lo que desea plasmar el director: una sociedad guapa, lista, rica pero infeliz pese a todo.
Antonioni usa continuamente la contraposición entre silencio y barullo. Mi escena favorita es aquella en la que se ruega un minuto de silencio por un compañero caído en mitad del estruendo de la bolsa. Los congregados respetan la petición (excepto Vitti y Delon, que aprovechan para ligar), pero recien finalizada la pausa se reanuda el griterío, que se asemeja al del patio de un colegio o al del antiguo circo romano.
Además de la incomunicación, el tema central es la relación de los personajes con su entorno (en este caso, Roma). La protagonista parece buscar desesperadamente identificarse con la ciudad, pero aunque la habite nunca podrá pertenecer a ella, como tampoco puede aspirar a estar con otra persona aunque la ame. Las escenas finales, en las que se muestran la trivial despedida de los amantes y los escenarios en los que transcurre la acción pero sin ellos, parecen hacer confluir estas dos ideas: los enamorados siguen juntos pero separados al mismo tiempo y, a pesar de su unión, no podrán encontrar su espacio en el mundo.

Eclisse
Antonioni parece haber caído en desgracia. Después de Blow-up, su carrera languideció. Aunque ha trabajado con regularidad, los críticos le han dado la espalda. Una pequeña parte de la cinefilia le odia, otra se devana los sesos buscando una explicación a sus trabajos. La gran mayoría le ignora. ¿Significa esto que sus películas son en realidad una enorme mentira? ¿Que puestos a perder el tiempo en el cine es mejor hacerlo con Woody Allen, igual de profundo y más divertido? ¿Que la gente no tiene ni puta idea de cine? ¿Que mi profe se equivocaba? Porque, ¿quién encuentra explicación a una película titulada 'El eclipse' en la que no hay ningún eclipse? ¿Será la misma razón por la que este blog se titula El callejón de los gatos y nunca hablamos de gatos? ¿Por qué siempre acabo los posts con preguntas? ¿Será ese el objetivo de las pelis raras, qué te hagas preguntas? Pues conmigo lo han conseguido de sobra.

Pd: espero que os hayan traído muchas cosas los reyes. A mí me han dejado pelis de Woody Allen y de Truffaut, de nuevo deberé enfrentarme a la dualidad del cinematógrafo ¡argh!.

6 parlamentarios:

Lluvia Pérez dijo...

No he visto 'La noche'; 'Eclipse' tampoco. Lo único que puedo comentar de Antonioni es sobre 'Blow up'... y mejor no me extiendo porque en el último minuto se me cerraron los ojos. Otra vez. Al parecer voy a tener que empezar a ver armas letales y películas de Charles Bronson para quitarme el reciente hábito de dormirme. Pero es que lo de 'Blow up' fue de chiste: cuando antaño se iba de fiesta, llegabas (empalmando noche y día) a clase y decías cerrando los ojos, como si estuvieses leyendo algo: "sólo unos segundos, que reposen los párpados..." y te despertabas con el murmullo de la gente levantándose. Pues igual. Me perdí la última escena y me sacaron del sueño los títulos de crédito. No me molesté ni en verla de nuevo, a pesar de que los actores protagonistas me gustan. Lo mismo me espero un día a verla acabar. Para hablar con algo de propiedad de Antonioni al menos debería ver un par de películas más, como poco.

De quien sí puedo hablar es de Kubrick (otro que me ha proporcionado agradables ratos de sueño gracias a su 2001, que me costó tres siestas). Curioso que saques el tema del revisionado precisamente con 'Eyes wide shut'. Una película que me pareció en su día una lástima de colofón a una magnífica carrera. Pero cuantas más veces la he visto, más he ido obviando la actuación de Cruise y fijándome en otros detalles que me habían pasado desapercibidos con anterioridad. Me ha llegado a poner los pelos de punta la escena de la ceremonia. Me sorprendí a mí misma susurrando el canto, de lo inmersa que estaba en ese rito tan tenebroso y seductor a la vez.

Supongo que el dato es de sobra conocido pero (más que curiosidad, parece una leyenda urbana), al que en un principio tenía en mente Kubrick para el papel protagonista era Woody Allen. Tela marinera.

Si no hacen daño, las cosas habría que probarlas al menos dos veces antes de decir que no te gustan. Pero requiere tiempo y ganas de dar segundas oportunidades.

junior dijo...

Hola Luisru.

Resulta que Antonioni estuvo rodando justo antes de hacer esta película un verdadero eclipse. Rascando en sus declaraciones, descubres que él se planteó la posibilidad de que el eclipse no se quedara en un fenómeno natural;sino que se extendiera a los sentimientos , es decir, que los personajes de la película sufren de un "eclipse de los sentimientos". Además, en el plano final, muy largo, se muestra una farola que desprende una gran cantidad de luz, cegando la pantalla.
Es lógico que la relaciones con la noche, ya que muchos autores hablan de una "tetralogía" junto con la aventura, la noche y el desierto rojo.

Ahora que ya me he echado la clase, un saludo y feliz año a todos.; )

Carmen dijo...

No creo que seas de los que piensa que en el cine se pierde el tiempo, ya sea con pelis para pasar el rato o las denominadas "el resto". Hasta de la peli más chorra sacamos una moraleja, ¿no es así? Yo desde luego, y muy humildemente te digo que no puedo hablar de Antonioni, pero lo que me suele pasar con Woody Allen es que, hasta pasados unos días desde que finalizan los títulos de crédito de sus películas, no dejas de darle vueltas a la temática, a hacerte estas preguntas raras o no de las que hablas... de suele dejar el corazón bastante espachurrado.
Tu profe de dio una buena lección y tu nos la acabas de dar a nosotros.
Gracias!

Palomares dijo...

Blow up (que está vagamente basada en un cuento de Cortázar, por cierto) mola y no mola. Hay momentos en los que tienes ganas de quemarlo todo, y desde luego la estética de la época no le ayuda. Qué años tan malvados los 70.

Con Eyes Wide Shut estuvimos a punto de salirnos del cine, por primera vez en mi vida. Hay demasiadas películas y libros geniales para que desee darle una segunda oportunidad. Haber aprovechado la primera. Triste final de carrera, como dice Lluvia, porque Kubrik me encanta. Hasta 2001 me encanta.

A Lars Von Trier lo odio sin posibilidad de perdón desde Rompiendo las olas y la posterior declaración de Dogma.

Anónimo dijo...

Estupenda reivindicación, Luisru. Puede que Antonioni fuese un especialista en "obras maestras del tedio" (como dijo un crítico, frase recortada convenientemente por la productora para promocionar "La aventura"), pero me atrevo a decir que ha envejecido mucho mejor que Fellini, Pasolini, y casi Visconti. Os recomiendo un libro que acaba de salir de la editorial Jaguar escrito por mi amiguete Miguel Ángel Barroso, que disecciona al cineasta magistralmente.

Luisru dijo...

Lluvia: no tenía ni idea de lo de Woody Allen, ¿a quien hubiese contratado para hacer de su mujer? ¿A Diane Keaton? Creo que la gente no se hubiese tomado la peli en serio. Lo que sabía es que Harvey Keitel y Jennifer Jason Leigh comenzaron a rodarla pero cuando la cosa se fue alargando más de un año, mandaron a Kubrick a paseo.
Altovolta: Para mí Fellini es una especie de El Bosco cinematográfico, alguien adelantado a su tiempo cuya modernidad durará para siempre. Visconti sí creo que ha envejecido mal, la estética feísta de Pasolini me saca de quicio y el libro me lo apunto.
Carmen: gracias, pero no les llego a mis profes a la suela del zapato. Woody Allen es un cineasta inteligentísimo a la par que accesible, lo adoro.
Junior: gracias por la aclaración, es verdad que los sentimientos aparecen siempre velados en las pelis de Antonioni. El plano final me parece magistral.
Palomares: Hay muchas pelis y libros geniales, es verdad, pero a veces es bueno dar una segunda oportunidad porque puede ser que se nos haya pasado algo. La primera vez que vi 'Casablanca' no me dijo nada, pero la segunda vez ya me pareció genial y cada vez que la veo de nuevo me gusta más. Y por cierto, 'Bailar en la oscuridad' me encanta.