miércoles, 11 de abril de 2007

'La ciencia del sueño' o Trabajos manuales

En la ya mítica quedada interbloguera, el nunca bien ponderado Palomares me recomendó encarecidamente 'Olvídate de mi', también conocida por estos lares y por otros como 'Eternal Sunshine of the Spotless Mind' (o como convertir un título precioso en el reclamo para un telefilm).
Todos los cinéfilos tenemos muchos prejuicios, aunque presumamos de mente abierta y de otros conceptos igual de manidos: a unos no les interesa el cine iraní, a otros el francés les parece un coñazo y otra buena parte no se sentaría a ver una peli de acción americana ni harto de ansiolíticos.
Uno de los prejuicios más extendidos es el que se mantiene contra los directores de videoclips que se pasan a la pantalla grande. Antes de que los videoclips dominasen el mundo, esto no ocurría, obviamente porque no existían los directores de videoclips. Pero, desde mediados de los 80, el reinado de la MTV ha entregado al mundo un número cada vez más nutrido de geniecillos de medio pelo que piensan que perpetrar un corto musical de cuatro minutos escasos viene a ser igual de sencillo que rodar un largometraje de hora y media. Y que conste que no tengo prejuicios contra los directores de videoclips.
Los prejuicios son malos porque hacen que volvamos la cabeza para otro lado cuando quizá haya algo interesante en lo que despreciamos olímpicamente.
A los directores de videoclips se les suele acusar de adaptar las mismas técnicas que usan para sus trabajos menores cuando se pasan al cine. O sea: ritmo trepidante, imágenes epatantes vacías de sentido, abuso de la música, excesivas pretensiones, etc, etc. Y es cierto que muchos cometen estos defectos. Entre ellos, por ejemplo, Jonas Akerlund, McG o Antoine Fuqua.
Pero de la quema podemos rescatar algunos nombres (no muchos, es cierto) que han demostrado que saben que los videoclips y el cine son dos mundos aparte, regidos por distintas leyes.
Entre ellos, el más aventajado es Michel Gondry. Este francés adquirió notoriedad ilustrando canciones de Björk o los White Stripes, sin hacerle ascos al mainstream (hizo lo propio para Kylie Minogue o Sheryl Crow).


Aquí le tenemos dirigiendo un video de Björk (curiosamente, el verdadero videoclip de esa canción no lo firmó él, sino el fotógrafo Jean-Baptiste Mondino)

Pero su interesante curriculum no garantizaba que su salto a las ligas superiores fuese sobre seguro. De hecho, su primer trabajo, 'Human nature', pasó sin pena ni gloria por los cines de todo el mundo, a pesar de contar con un guión de Charlie Kaufman, artífice de historias tan originales como las de 'Como ser John Malkovich' y 'El ladrón de orquídeas' (ambas dirigidas por otro videoclipero, Spike Jonze).
Pero con 'Olvídate de mí' ya se hizo notar algo más y, aunque la cinta fue un fracaso en taquilla (al menos en EEUU), ganó el Oscar al mejor guión (lo cual tampoco es que garantice su calidad, pero...)
Y, como a la tercera va la vencida, yo he tenido que esperar a 'La ciencia del sueño' para ver mi primera película de Gondry y he de reconocer que no ha sido exactamente lo que me esperaba.
'La ciencia del sueño' narra la historia de Stephane, un joven de origen francés que regresa a su país desde México tras la muerte de su padre. Hasta ahí, todo normal. Lo único raro es que el susodicho joven padece un extraño trastorno que le impide diferenciar el sueño de la vigilia. Ah, y que quiere ser diseñador de calendarios (qué casualidad que salga otra vez el tema).
A Gondry le gustan mucho las maquetas, los juguetes, los muñecos, la plastilina, el papel charol, los legos y demás manualidades, lo que queda suficientemente demostrado en sus videos, llenos de estos objetos. En esta película, todas las secuencias oníricas explotan este hecho y son un despliegue de cachivaches naive justificados por la secuencia inicial de la película, que aquí dejo.



El resto de la historia es tan endeble como el límite que separa la noche del día: el típico "chico conoce chica y chica no le hace ni caso".
Atención, no es que 'La ciencia del sueño' sea una mala película. Tampoco es un videoclip, la música se utiliza mesuradamente y el tempo es sosegado. Pero los personajes y situaciones son un tanto esquemáticos. Quizá Gondry se haya resentido sin la ayuda de Kaufman. Aun así, tiene muchas cosas buenas: la extraña pareja formada por Gael García Bernal y Charlotte Gainsbourg (excelentes ambos), los compañeros de trabajo lesbianos del protagonista, la secuencia en la que Alain Chabat arroja una televisión al Canal Saint Martin o la máquina para manipular el tiempo. Pero, cuando termina, produce la sensación de no ser más que una excusa de Gondry para exhibir de nuevo las habilidades manuales que le han hecho famoso. Aunque utilizar los recursos que ofrece el cinematógrafo para construir mundos de ensueño no es nada despreciable. Al contrario, ese era el objetivo primigenio del cine: hacernos soñar despiertos... O dormidos.

7 parlamentarios:

Cayetana Altovoltaje dijo...

Me mataste con ese primer video, no me lo esperaba.
"Rodalazo en la sobaca mora" :D :D :D

Tengo la peli esperándome en el disco duro, a ve cuándo tengo tiempo para verla. Supongo que era mucho esperar que nos regalara otra maravilla como "Eternal Sunshine..."

Nunca había oído a Gael hablar en inglés, qué acento más lindo tiene.

Saludos

George dijo...

AHH... BONITO BLOG, VOLVERÉ A REVISARLO CON MAS CALMA EN OTRO MOMENTO...

Carmen dijo...

¿Para cuando otra quedada interbloguera? si se ornaiza "con tiempo" hasta podemmos venir los de la cuidad condal... o al revés claro, ahora que viene el sol podemos tomar una paella en la playa de la barceloneta!

José Antonio Palomares dijo...

Estupendo el vídeo de Bjork, lo vi hace siglos y no volví a encontrarlo nunca más. Gran momento el de las barras: "Que estábamos grabando las barras, no podemos estar a todo..."

Gondry, aparte de sus videoclips y tal, que son acojonantes, tiene también una espléndida carrera publicitaria. Uno de sus primeros grandes anuncios fue este que se puede ver aquí.


Alquila olvídate de mí, Luisru, que no te vas a arrepentir, la historia es mucho más sólida (por lo que dices, que yo La ciencia del sueño no la he visto).

Lluvia Pérez dijo...

No he visto nada de este tipo. Me lo apunto, que vuestras referencias no tienen desperdicio, como La Hora Chanante.

En Kirguistán también hay playa. No haced caso de los Atlas. Si se organiza otra y estoy aún en territorio nacional, contad conmigo. Yo sólo digo que hay puente de primero de Mayo y para entonces no creo que haya huido todavía. Si no calculo mal, Shakira cantó el otro día en Kazajistán. Vamos, que la Maru y yo casi somos vecinas.

Lluvia Pérez dijo...

Bueno, sí que había visto algo, al parecer. El anuncio de las sirenas es genial.

Odio la verificación de palabras, nunca me sale a la primera.
¿No podrían pedir "paquito" o algo así?

Luisru dijo...

LLuvia y Carmen, bueno, ya podemos comenzar a organizar la segunda quedada interbloguera, tengo ganas yo de darme un voltio por Kirguistán y el puente de Mayo me viene muy bien.
Cayetana, el testimonio de Karl Lagerfeld es de mis favoritos. Esa mención a Los Invasores (es que mi familia es albaceteña), pero lo de Bior es mucho: "como sabe el Gondry tocarme las bolas chinas".
Palomares: estás en todo, es cierto, no recordaba que Gondry ha hecho mucha publicidad, a mí me gusta mucho su anuncio para Smirnoff.
http://www.youtube.com/watch?v=8P96mD1xVEk
George: bienvenido.